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CUANDO LA CODICIA ROMPE EL SACO

Alberto Villalobos Huertas

 

 

Enviado por: Alberto Villalobos Huertas

 

La codicia, según el Diccionario Académico de la Lengua Española, es un afán o inclinación desordenada de riquezas o bienes para beneficio personal, producto de la deslealtad o de la traición deliberada. Las Sagradas Escrituras la califica como una manera grotesca del egoísmo con que se ofende al Creador. Ya lo señala así el décimo mandamiento de la Ley de Dios.

EL DULCE SABOR DE UN PAÍS NARANJA

Alberto Villalobos Huertas

 

 

Enviado por: Alberto Villalobos Huertas

 

Hace unos días estaba hablando con un buen amigo cubano, de los del exilio; no de los otros, porque estos permanecen en Cuba, que me compartía su preocupación acerca de las elecciones del 30 de Mayo en Colombia.

- "No quisiera -dijo con un tono apesadumbrado- que Colombia perdiera 8 años del trabajo incansable de Uribe por la seguridad y la libertad de los colombianos". Las encuestas que daban un empate técnico entre los candidatos Santos y Mockus en la primera vuelta y un triunfo rotundo de Mockus en la segunda, era el detonante de este tono lastimero.

NO ALIMENTE MONOS ¡ELIMÍNELOS!

Alberto Villalobos Huertas

 

 

Enviado por: Alberto Villalobos Huertas

 

¿Alguna vez has experimentado la sensación de que hay muchas cosas para hacer y poco tiempo para hacerlas? ¿Con qué frecuencia sientes que por más que lo intentas, nunca te pones al día con todas las cosas que necesitas hacer? ¿Cuántas veces te ocurre que siempre ves una tarea o una diligencia más que marcar en "tu lista de cosas por hacer"? Aún cuando usted no lo haya imaginado así, las cosas que tenemos por hacer, se parecen a los monos! ¿Qué hacer con los "monos"?. Espero que este mensaje te de algunas pautas por aplicar.

EL DESCANSO: RESTAURADOR DE NUESTRA ELASTICIDAD

Alberto Villalobos Huertas

 

 

Enviado por: Alberto Villalobos Huertas

 

Hace pocos días, mi esposa y yo hablábamos de cuánto hoy son los niños que juegan y se protegen juntos, en una sociedad mucho más desequilibrada, agitada y peligrosa que antes. No sé, pero me parece que nos divertíamos más cuando yo era niño que lo que se divierten los niños de hoy.

Dudo que mis nietos algún día trepen a los árboles a recoger nidos de pájaros, construyan "cometas" o "papagayos", hagan "caucheras" con sus manos, jueguen al "yoyo" o a los trompos en el andén, construyan carros con su imaginación, monten bicicletas por largas millas, jueguen a las escondidas en los bosques y arroyos, se escapen a bañar en el "cañito de piedra" en lugar de recibir la clase tediosa de aritmética o hagan sus propias toldas en los árboles, de donde era muy fácil caerse.