NO SOLO DE PAN VIVE EL HOMBRE

Coronel Chávez: usted ha cerrado sus fronteras a nuestras producciones industriales y agropecuarias, en represalia ante la denuncia plenamente comprobada  sobre la presencia en su territorio de campamentos de las FARC, aquellos señores de las pipetas de gas y las minas quiebra-patas con las cuales atacan a la población civil y al Ejercito. En los reducidos espacios del territorio que aún disponen en las selvas colombianas mantienen secuestrados, en condiciones infrahumanas a muchos compatriotas nuestros.

Todo eso lo sabe usted, Coronel, y sin embargo su mano protectora vela por la tranquilidad del Mono Jojoy, Iván Márquez,  y otros camaradas farianos que andan de vacaciones por su país.

Hugo Chávez abrazando a uno de los más criminales de las FARCLa dignidad de una nación no se compra con dinero. Usted dice que nuestras buenas relaciones solo pueden sustentarse con base en el respeto mutuo.-Hemos tolerado con paciencia, sin quejarnos ni protestar sus insultos y  procacidades contra los dirigentes de nuestra  nación.

No somos los culpables de que su país, el mas rico de América en recursos mineros, por una extraña paradoja sea también el de la mayor inflación y el de mayor escasez en productos básicos de la canasta familiar, desde huevos y carne hasta verduras y agua potable. Indudablemente nosotros, aunque menos ricos estamos en mejores condiciones.

Coronel Chávez: la economía colombiana no depende solo de las exportaciones a  sus predios.  Nuestros ganaderos, agricultores  é industriales  tienen el resto del  planeta para sus intercambios. Llevamos un año sin  Venezuela y las cifras económicas indican que vamos mejorando. Solo  Cúcuta, por estar en la frontera  recibe el impacto   pero sus habitantes tampoco van a morirse de hambre y los vecinos del otro lado siguen visitando sus negocios.  Usted no es tan loco como para impedir la salida de sus nacionales al estilo cubano, aunque lo pareciera al anunciar  el rompimiento de  relaciones abrazando al pantallero y vomitivo Maradona.

Las relaciones entre nuestros gobiernos estaban deterioradas desde años atrás y sus insultos al presidente eran cosa de todos los días; de la vieja y fraternal amistad no quedaba nada, lo que se rompió ya estaba roto. Álvaro Uribe hizo la mejor jugada en sus ocho años de gobierno entregándole al sucesor nuestras relaciones con Venezuela al nivel del piso, para que de ahí en adelante puedan empezar a ser mejoradas.

Coronel Chávez, sus escopetas no nos asustan, son baladronadas suyas, usted no puede disparar contra sus hermanos.  Los tiempos de la guerra del fútbol entre Salvador y Honduras ya no son viables. Que se estrechen los lazos fraternales entre países hermanos, deseamos fervientemente colombianos y venezolanos.