Las abejas usan sonidos y olores para...
WOLFGANG KIRCHNER - BUENOS AIRES (ARGENTINA)
Los bailes de las abejas hace mucho tiempo son conocidos como los medios que estos insectos utilizan para comunicarse. Sin embargo, nuevas observaciones científicas revelan que el lenguaje dentro de la colmena es más complejo de lo pensado y que las danzas son solo un método de intercambio de información entre las habitantes del panal.
Un grupo de biólogos de la facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos aires, encabezado por el doctor Walter Farina, determinó que además de los movimientos tradicionales, las abejas se comunican con sonidos y olores.
También observaron que suelen demostrar las calidades del néctar recolectado mediante el traspaso de raciones para el probado de sus compañeras.
Farina y sus ayudantes estudian las estrategias de recolección de alimentos en las abejas. Descubrieron que estos insectos no cargan toda la comida para llevarla después a la colmena. La cantidad depende de la productividad de la fuente. En las plantas abundantes en alimentos, la abeja tomará la mayor cantidad posible, mientras que si la fuente no es demasiadoproductiva llevará una pequeña ración.
Un interesante hallazgo de estos científicos argentinos fue observar que cuando el insecto vuelve a su hogar, no solo indica a sus compañeras donde está el alimento sino que reparte además porciones del producto recolectado, para la degustación del resto. Farina descubrió también que el número y el tamaño de los bocados dependen de la comida que encontró.
Al fijarse en las danzas de las abejas el equipo de biólogos de la UBA notó que no solo el fin del baile es mostrar el lugar donde hay alimento sino que también según la intensidad del movimiento se indica la cantidad de comida que determinada fuente posee.
En una nota elaborada por Ileana Lotersztain, publicada en la revista FUTURO, se explica que los excelentes resultados obtenidos por el naturalista alemán Karl Von Frischen en su intento por decodificar los bailes de las abejas en la década del 40` fue el impulso principal que Walter Farina tuvo para involucrarse en este tipo de lenguaje.
En la década del 40` Von Frisch logró descifrar las danzas de las abejas. El científico germano se dio cuenta que la dirección en la que se mueve la abeja apunta hacia el lugar en donde se encuentra la fuente de alimento con respecto a la posición del sol y que la velocidad del baile indica la distancia que separa a la colmena de la fuente: mientras más corta esa distancia más frenético el baile.
Desde hace mucho tiempo, el lenguaje de las abejas ha sido motivo de investigación. También, hace varios siglos que se ha comprobado que estos insectos se comunican mediante diferentes bailes, tanto que Aristóteles fue uno de los primeros en observarlo, aunque luego no profundizó demasiado.
Wolfgang Kirchner, junto a un colega de nombre Axel Michelsen, construyeron una abeja artificial que logra mover su abdomen tan bien como las reales.
El robot se creo para averiguar si además de danzar, las abejas pecoreadoras emiten sonidos para llamar la atención del resto de la población de la colmena. Para engañar a las obreras, los biólogos cubrieron a la abeja artificial con cera y una fragancia floral.
Tras cinco años de investigación con el falso insecto, Kirchner y Michelsen llegaron a la conclusión de que las danzas silenciosas convocan muy pocas obreras y que los sonidos que emiten las verdaderas son esenciales para la atracción de las abejas.
Queremos Ayudarte a Encontrar lo que Quieres
Si llegaste al presente tema mediante la búsqueda en Motores (Google, Yahoo, Live, Altavista, etc.) y no te satisfizo lo que acabas de ver, para tu comodidad te brindamos a continuación el Buscador de Google. Échale un vistazo a las Webs Amigas que en ocasiones también pueden tratar el tema que estás buscando.
Gracias por tu visita a CORREVEDILE. Esperamos que haya sido de tu agrado y esperamos tu pronto regreso.


