Carlos Alberto Ariza Olaya (Barranquilla, Colombia)
Acostumbro a tener un calendario del cual, día a día, arranco
la hoja del día anterior.
Algo bastante simple, excepto cuando dejé de hacerlo, por un par de meses;
y al tratar de arrancar todas las hojas atrasadas, no pude hacerlo; pues una
a la vez es fácil, pero todas juntas es muy diferente.
Lo mismo sucede con nosotros cuando no nos perdonamos día a día,
o cuando guardamos rencores o sufrimientos.
Muchas veces nosotros mismos no nos perdonamos errores y decidimos cargarlos
en silencio, haciendo cada vez más difícil, la tarea de arrancarlos
de nuestras vidas.
Pero no acumules más hojas de tu vida; decide hoy arrancarlas de ti y
ser libre.