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RECORDANDO A ALBERTO FERNÁNDEZ MINDIOLA

Una de las grandes voces que añoramos seguir oyendo, por el recuerdo melancólico que nos produce escucharla, por su timbre deslumbrante y su dejo nostálgico, es la del juglar nacido en el año 1927 en Atanquez, corregimiento de Valledupar, y que en esta vida aún responde por el nombre de Alberto Fernández Mindiola.

Cuando tuvo edad para iniciar sus estudios, sus padres lo llevaron a Valledupar, a que aprendiera sus primeras letras en el colegio Loperena y se lo encomendaron a su madrina, quien lo acogió en su hogar. Posteriormente, ingresó al Liceo Celedón en Santa Marta, donde conoció y tarareó de primera mano las entonces incipientes composiciones del hijo de su madrina Margoth Martínez, Rafael Calixto Escalona.

Alberto FernándezCuando el alumno está listo aparece el Maestro, dicen los sabios yoguis, e inexorablemente así se dieron los hechos. A finales de los años cuarenta, Alberto conoció a Guillermo Buitrago, con quien compartió estos cantos. Un día, estando aquí en Barranquilla, más exactamente en cercanías de la calle 38 con la misma carrera, escuchó en una fiesta cercana unas guitarras que sonaban muy bien, e inmediatamente se acercó y terminó cantando los aires de Escalona con ellos. Se trataba de Julio César Bovea Fandiño y Alfonso Angarita, quien después sería reemplazado por Ángel Fontanilla. Fue así como se constituyó oficialmente el grupo Bovea y sus vallenatos.

En el año de 1951 grabó con Bovea y sus vallenatos. Es posible que, por haber compartido durante varios años con el Maestro Escalona, haya conseguido saber expresar en su canto y plasmar en el acetato el sentimiento nostálgico que el artesano de esas composiciones bucólicas quiso imprimirles cuando fueron concebidas. Hubo en este caso, diría yo, una correspondencia biunívoca entre el intérprete y el compositor, razón esta que sustentó el trabajo discográfico de Fernández, lo mismo que la vigencia de Escalona durante más de 60 años ininterrumpidos.

Con el grupo de Bovea grabó un larga duración en el sello Tropical, titulado con el nombre de “Cantos vallenatos”, en donde de manera magistral y limpia interpreta todo su contenido con material musical de Rafael Calixto. De igual manera, dado el éxito rotundo de sus anteriores grabaciones, continúa otro disco con más repertorio de Escalona, esta vez con Colacho Mendoza en el acordeón y Bovea. Esto fue en 1964 y 1965.

Bovea y sus VallenatosComo si fuera poco, antes de toda esta barahúnda de triunfos, un día estando en Bogotá en el radioteatro de la entonces llamada emisora Nuevo Mundo, hoy Caracol básica, se sentó a escuchar los ensayos que estaba haciendo el maestro Ángel María Peñaloza, con Tito Cortéz, quien en ese momento estaba bajo los macabros efectos de una fuerte resaca o guayabo, como decimos en la Costa Caribe, y no daba para imprimirle al número musical que estaban trabajando en ese momento, la cadencia que el maestro requería. Malhumorado, le sugirió a Alberto Fernández se aprendiera la letra inmediatamente, para grabarla en el acetato, hecho que se dio y se convirtió de inmediato en el himno del carnaval barranquillero, a partir del año de 1954 hasta nuestros días: Te olvidé.

Con la Sonora Curro, grabó en ritmo de danza, y de la inspiración del maestro Gustavo Rada Ojito, otra canción que todavía es escuchada en nuestros carnavales, El Torito.

Ha tenido el privilegio de haber grabado con grandes artistas, por ejemplo, en el año 54 se hizo acompañar de la orquesta argentina de Américo y sus Caribes , “El Guere Guere”en donde Celia Cruz le hace coros. Con Alberto Pacheco grabó en Méjico “Que bonita”, con Luis E. MartínezPor ella”, con Gustavo Gutiérrez, canciones de Escalona.

Estima haber grabado unos 82 larga duración y alrededor de 500 sencillos.

En 1966 viajó a Argentina para cumplir contratos por 4 meses, con Bovea, y se quedaron 8 años.

Indudablemente, la vida le ha sonreído a Fernández en su quehacer musical, y a pesar de sus más de ochenta años, permanece cantando, con la satisfacción de haber abierto camino a esta música en el exterior, y en el interior de nuestro territorio. Por eso puede mirar hacia atrás con orgullo y expresar musicalmente…”Hoy vuelvo a hacer un gran recuento de mis penas, porque presiento que los años me llegaron…

Bueno, a continuación escuchemos a Alberto vocalizando el tema del compositor Rafael Campo Miranda El Pájaro Amarillo.

 

Como segundo número, cantado por Alberto Fernández Mindiola y Bovea y sus Vallenatos, del maestro Escalona El paseo Rosa María.

 

En la tercera interpretación, Alberto Fernández con Bovea y sus Vallenatos y el acordeón de Nicolas Elías “Colacho” Mendoza el paseo Maria Tere.

 

Disfrútenla….y……Nosssss sssssss Fuuuu uuuuiiiiiiiiiiiiim mmmmmmmm moooosssssss ssssssssssss.