"Si es cierto que me amas, no pongas en mis manos
el pez que otros pescaron a fuerza de bogar;
no quiero ser tu esclavo, quisiera ser tu hermano,
levántate y camina, enséñame a pescar.
Si es cierto que me amas, no cubras mis harapos
con telas que otras manos tejieron, es mejor
que sientas el orgullo que siento y en mis hombros
el paño que mis dedos hicieron con amor.
Si es cierto que me amas, el pan que otros ganaron
no pongas en mi mesa, gratuito, por favor:
invítame a los campos, entrégame un arado
que el pan es más sabroso ganado con sudor.
Si es cierto que me amas, no trates de narrarme
la historia de otros hombres, que está sobre el papel
despiértame a la vida, tú puedes levantarme
invítame a la escuela y enséñame a leer.
Si es cierto que me amas y sientes en el alma
la paz y la esperanza que ha puesto en mí tu Dios
ayúdame a ser bueno, descúbreme la calma
enséñame la senda del bien y del amor.
Si es cierto que me amas, estréchame tu mano
y enfréntame a la vida, anímame a luchar,
ayúdame a ser libre, yo quiero ser tu hermano,
que amar no es sentir lástima, AMAR ES ENSEÑAR.
(Juan de Jesús Cornelio)