MAYTÉ SUÁREZ SANTOS - Madrid, España
Hipócrates, el galeno griego padre de la medicina moderna decía: “El mar cura las enfermedades del hombre”. Tal afirmación encuentra su máxima expresión en la Talasoterapia, una disciplina que utiliza todos los beneficios del mar, no sólo el agua, tanto como para curar las enfermedades, como para tratar problemas estéticos o relajar el cuerpo y la mente. Las curas de talasoterapia, relajan, tonifican y revitalizan el organismo.
La palabra “talasoterapia” procede de thalasa que en griego quiere decir “mar” y terapia (tratamiento). Los tratamientos de talasoterapia aunque se remontan a la antigua Roma, fueron redescubiertos en la Inglaterra del s. XIX. Se trata de un sistema terapéutico natural que abarca tres ámbitos: el agua del mar (hidroterapia), el aire marino (aeroterapia) y la radiación solar (helioterapia).
En estas curas marinas el agua se aprovecha como
fuente termal, recogiéndose a diferentes profundidades para
asegurar su pureza, y se aplica a temperaturas que oscilan entre
los 10ºC y los 40ºC. dependiendo del objetivo del tratamiento.
En muchos casos se complementan con presión, burbujas o ultrasonidos.
El agua marina es tan beneficiosa que muchos profesionales de la medicina recomiendan a sus pacientes paseos por la orilla del mar para sanar determinadas enfermedades.
¿Dónde radica el secreto de
esta fuente de vida y belleza que es el agua de mar?
La materia prima de la Talasoterapia, el agua que procede directamente del mar, cuenta con unas propiedades especiales entre las que se encuentran la salinidad, su movimiento y su densidad. Todos esos factores, contribuyen a que el agua constituya por sí misma un recurso estético además de terapéutico, enormemente aprovechable.
Los beneficios que sobre la piel tiene la talasoterapia o, lo que es lo mismo, los baños de mar, se deben no sólo a la cantidad de cloruro sódico (sal); también intervienen el oxígeno, el nitrógeno, el gas carbónico, el yodo, el flúor, el cobre, el hierro, el cinc...
La absorción por parte de la piel de todos estos elementos se traduce en una serie de efectos beneficiosos, como la mejoría del sistema circulatorio. Los baños de mar constituyen una terapia idónea para aquellas personas que sufren problemas de varices y de circulación en general .
El efecto terapéutico del agua de mar se
produce a través de diferentes vías:
Por contacto con la piel, por contacto directo con las mucosas, a través
de la inhalación y por la acción dinámica de las olas
y las mareas
El aire marino, saturado de microgotas de agua de mar en suspensión, es rico en yodo, ozono y iones negativos, lo que le confiere propiedades antibióticas, calmantes del sistema nervioso y estimulantes sobre las defensas del organismo. El agua de mar es rica en oligoelementos, perfectos para revitalizar y embellecer la piel.
Tantas y tan positivas propiedades han propiciado
todos esos tratamientos específicos de belleza que conjugan
la talasoterapia con la estética facial, con los tratamientos
reafirmantes- envolvimientos y modelajes como fórmula para
recuperar la línea-con las técnicas para piernas cansadas-(presoterapia)
combinados con talasoterapia.
Indicaciones
climáticas
Según la Federación Mer et Santé,
el clima marino existe solamente cerca del mar. Tiene un papel esencial
en relación a los tratamientos de talasoterapia, a condición
de salir del establecimiento para aprovechar de los beneficios del
mar y de la playa. Se caracteriza, sobre todo por la estabilidad
del grado hipotérmico y térmico y por su pureza excepcional.
ATLÁNTICO
Clima “tónico”, con una amplitud
de temperatura importante entre la Bretaña del su y los Pirineos-Atlánticos.
Lo que significa que hay una evasión de alta mar.
El aire es rico en oligo-elementos, pero hay que tener cuidado con el empleo
del viento.
Hay que utilizarlo con moderación y con progresión.
Las posibilidad de agresividad de estaciones de este clima justifica
que la vigilancia medica sea indispensable a veces. La exposición
al gran Oueste garantiza la pureza de la atmósfera.
LA MANCHA
Clima vivificante por las temperaturas medias del aire, de su gran riqueza en yodo y en oligo-elementos. Es benéfico para las infecciones respiratorias, en particular. En la ciudad de Roscoff, en la Mancha, el doctor Luis Bagot creó el primer centro de talasoterapia, en 1899.
El clima se caracteriza por los vientos del Oeste y fuertes mareas. Se dice que es “vivificante” por las temperaturas medias del aire, su gran riqueza en yodo y en oligoelementos. El Gulf stream juega un papel moderador.
MEDITERRÁNEO
El clima “sedativo” del mediterráneo es aconsejado para los organismos cansados, por su suavidad y su sol excepcional, sobretodo en invierno. Los reumatismos, dolores de articulación y musculares serán sensibles a la suavidad del invierno mediterráneo.
Contrariamente a lo que se dice, el litoral del Mediterráneo no es incompatible con la talasoterapia. Sin embargo, por falta de marea es cierto que la actividad no está a nuestro alcance : la sedimentación y la liberación de oxígeno por las algas se hace en profundidad.
Cuando al agua del mar, aspirada en alta mar, no hay razón que sea mas contaminada que en otra parte. Mas que en otra parte, una exposición a los vientos es indispensable, pero cuidado con la violencia del mistral y de la tramontana.
Mayte Suárez Santos. Especialista
en Medicina y Termalismo.
Miembro de la Sociedad Francesa de Termalismo y Talasoterapia para
la Salud Buco-Dental.
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