Muy recientemente, grupos contrarios a la administración del Alcalde Alex Char, ó sencillamente contradictores pertenecientes a otras corrientes políticas pusieron a correr la versión, el mote ó el chaleco, como aquí se le conoce a esta clase de “comidillas” en los corrillos politiqueros, que Alex, es el alcalde cemento ó pavimento.
Visiblemente molesto, la primera autoridad distrital ni corta ni perezosa, al estilo Uribe, que no se queda con ninguna, aprovechó una visita al barrio el pueblo, donde adelanta una seria de obras en beneficio social para irse lanza en ristre contra sus detractores.
El burgomaestre distrital para que le diera más piedras a sus contrarios, les dijo que seguiría haciendo é inaugurando obras hasta el último día de su mandato ó sea el 31 de diciembre a las doce de la noche del 2011 en beneficio y por la dignificación de las gentes de barranquilla.
Lo de mote de alcalde pavimento, ya es de vieja data, desde que el mandatario arremetió con su programa bandera barrios a la obra. Ahora es la calle, gestión esta que mereció el respaldo y agradecimiento de la comunidad.
Ese trabajo del alcalde con la comunidad y el cumplimiento por parte de los contratistas con las obras contratadas y la inauguración de las mismas en el tiempo previsto, es una espina que tienen enterrada los contradictores de la primera autoridad distrital, que en el pasado fueron administradores de la cosa pública y no hicieron nada y solo atinan a endilgarle epítetos para amargarle el momento.
Para acabar de rematar a los contrarios, el alcalde continúa inaugurando pavimentación de calles, restaurando colegios, dotándolos con aires acondicionados, tableros electrónicos, alimentación para los niños más gratuidad educativa, labor esta que lo mantiene disparado en las encuestas como el primer alcalde del país, con el 94 por ciento de aceptación entre los barranquilleros.
Dos días después, ya sin la piedra encima, más calmado y sonriente por el logro alcanzado con la certificación de la calidad de la educación otorgada por el icontec a la secretaría de educación distrital en cabeza de Lucía Ruíz Martínez, nos acercamos a la primera autoridad y le formulamos la siguiente pregunta?.
¿Alcalde, con todo respeto permítame hacerle esta pregunta. Ud. se molestó cuando le dijeron el alcalde cemento?
Respuesta?, No. Lo que pasa es que queremos que se diga la verdad total. Para qué el cemento? Para qué mejores aulas. Para qué aulas más ventiladas, más iluminadas? Para qué hospitales mejor construidos?
El cemento percé no significa nada, pero cuando eso dignifica, cuando eso reivindica, cuando eso le da oportunidades a aquellos que no la han tenido, esa es la verdadera connotación que nosotros queremos darle a nuestras obras públicas. Vamos a un tema que trasciende a la dignidad de los seres humanos que viven en Barranquilla.
Pregunta. Alcalde se avecina una campaña política y vienen este tipo de comentarios ? .
Respuesta: La gente está sintiendo alegría en las aulas públicas, en nuestros colegios y Ud. lo está viendo todos los días. La gente está sintiendo alegría en los centros de salud.
Llegan allí y hay comodidad, atención, espacios, porque si lo tiene el estrato seis, también lo puede tener el estrato uno, porque si lo hace el niño del parrish, también lo puede estar haciendo el niño del Octavio paz. Las canchas múltiples nuestras tienen luces, buenos cerramientos, porque, no pueden ser iguales a las canchas de los que tienen dinero. Eso es dignificación. Eso es lo que pretende esta administración.
Para terminar el alcalde dijo. El cemento es un medio, un simple medio, para conseguir la dignificación de nuestra gente.